Huerto. Cartel de la salida procesional 2017


Autor:
 Francisco Naranjo Beltrán.

Presentador: David Azuaga.

Observaciones: Miradas al cielo. Ése bien que podría ser el título de esta obra que anuncia la estación de penitencia de la Archicofradía del Huerto por las calles de nuestra ciudad. El anuncio se lleva a cabo con lo mejor que tiene esta corporación: sus dos titulares, dieciochescos e implorantes. Por un lado la portentosa imagen del Señor, obra del imaginero malagueño Fernando Ortiz, del que se cumplen cien años de su nacimiento –efeméride que está pasando desapercibida en la capital-, y por otro, la Virgen de la Concepción, que conmemora el 75º aniversario de su primera salida con la actual imagen.

La obra, de corte profundamente vertical, cuenta con unas medidas de metro y medio de largo por 70 centímetros de ancho. Se ha realizado con pinturas sobre tabla, acrílico y lápiz de color. El Señor aparece un poco más adelantado, como en el orden de la procesión, pero están los dos en paralelo, a la misma altura, con el mismo tamaño. No tiene preponderancia la una sobre la otra. La mirada del Señor es exactamente la misma, como si hubiera ocurrido un encuentro, un cara a cara entre dos artistas de diferentes tiempos, entre Ortiz y Naranjo, entre el siglo XVIII y el actual.

La composición se divide en una diagonal que parte la obra con dos colores bien diferenciados.  En el lado derecho está el morado del Cristo, el color identificativo de su sección y que predomina en la hechura del Señor, y en el lado izquierdo está la Virgen y el color azul, que marca a los nazarenos de la Dolorosa. El detalle de la rama del olivo del manto ocupa la parte superior derecha de la obra. La representación no es de un olivo real, pero es una seña de identidad de esta corporación que alude al manto de la Virgen de la Concepción, realizado por el taller de Leopoldo Padilla en 1948. Es la única nota de color discordante que hay en el cuadro, porque está en un amarillo oro y la aceitunas en verde, algo más estridente que el resto, pero logra captar la atención. El cielo aparece estrellado, en clara alusión a la advocación de la Virgen ya que es un elemento inmaculista.

En cuanto a la tipografía, no es una fuente establecida. Aquí se ve la documentación del autor para crearla. Es una letra surgida a base de fundir otras muchas que ya había en carteles anteriores. Se ha inspirado en las fuentes de los carteles de los años 20 y 30 para lograr evolucionarlas. En la rotulación aparece el nombre de los dos titulares. Tiene una lectura ágil, toda vez que permite comprenderse rápidamente y logra llamar la atención, y sobre todo no aburre su contemplación.

Fuente: elcabildo.org

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